¿Para qué creer en palabras cuando los deseos de los demás se contradicen con lo que nos dicen?
Y he de seguir creyendo en lo que creo que no es verdad?
Las mentiras tendrían que salir en el instante en el que son dichas.
Cuando más tranquilo está uno siempre viene alguien a destrozar nuestra harmonia.
¿Qué se hace con todo esto?


Seguir. Siempre seguir adelante. La vida está plagada de gente falsa, pero también de gente buena. Y aunque a veces es difícil distinguirlos, hay que esforzarse, encajar los golpes y seguir. Un besazo.
Se mete en un enorme condón y dejamos que nos resbale, solo eso, saludos.
Como dice Iñaki seguir siempre seguir.
Y como dice Traicionando... dejar que nos resbale.
Besitos preciosa :-)
Las mentiras son de quién las ha dicho, y siempre volverán a esa persona.
Quién miente es quién pierde.
Besos.
Me ha gustado mucho el comentario de azul, es rotundo... El que miente siempre pierde tarde o temprano.
Besitos, guapísima.
Escribí hace unos meses un post que se llama Liar! (mentir en inglés). Siempre digo que las mentiras tienen las patas muy cortas y terminan saliendo. No es agradable para nadie, pero la diferencia está en el que puede seguir mirando con la cara bien levantada y la conciencia tranquila.
Siempre de frente!
Un besazo muy azul y un placer estar de nuevo por aquí.